Bon Iver – Bon Iver, Bon Iver: Y la magia no paraba de brotar
Publicado el 21 jun por Recycling Panda

Fue en el verano de 2007 cuando Justin Vernon tras el nombre de Bon Iver publicase For Emma, Forever Ago, mediante un archivo digital, pero no fue hasta un año más tarde cuando su primer álbum vio la luz en formato físico y cuando consiguió con su ópera prima el respaldo del público y la crítica, gracias a uno de los mejores albumes de folk publicados en los últimos diez años.
Durante este tiempo Vernon se ha visto implicado en varios proyectos interesantes y de muy distintos pelajes. Desde un split junto a Peter Gabriel, hasta la creación de un grupo llamado Volcano Choir y que pasó hace un par de temporadas con más pena que gloria, hasta las gloriosas apariciones en el impresionante e imprescinible último álbum de Kanye West, My Beautiful Dark Twisted Fantasy. Ahora, después de tres años desde la publicación de su ópera prima, Bon Iver vuelven con Bon Iver, Bon Iver, un segundo trabajo que les confirma entre lo mejor que se puede escuchar hoy en día.
¿Podría existir alguna forma mejor de dar comienzo a esta nueva obra qué con ”Perth”? sinceramente, yo creo que no. La pieza con la que se abre este compacto es simplemente magistral, consigue rememorar los recuerdas de su primer largo y consigue envelesar desde los primeros instantes, gracias a su letra y a la majestuosidad de cada matiz de su música.
Enlazandose con ”Perth” mediante un par de acordes, nos encontramos con ”Minnesota, WI”, una pieza más guerrera que la anterior, gracias a que ahora Vernon se ve acompañado de una banda que hace que sus canciones tengan más profundidad, pero sin eclipsar lo verdaderamente importante que queríamos escuchar tras estas temporadas de silencio, su voz.
Sin tiempo para asimilar los dos primeros impactos, llega otra pieza sensacional, ”Holocene”, con ese in crescendo central que tiene como protagonista a la guitarra y que desenboca con la entrada de la batería y del resto de los instrumentos de los que se acompaña creando una sensación mágica y complicada de igualar, aunque eso es complicado de decir hablando de Justin.
Después de las tres primeras canciones con las que comienza, el nivel aparentemente decae un poco, pero tenemos que tener en cuenta que nos enfrentamos al que posiblemente sea el mejor arranque de un álbum en lo que va de año, y por eso temas como ”Towers” o ”Michicant”, aunque sigan siendo piezas brillantes, no manejan el mismo nivel de las primeras, aunque que pocos artistas serán capaces de firmarlas.
En la segunda pieza del disco nos encontramos con un sonido más arriesgado que el del comienzo y en el que se nota que Bon Iver pueden haberse visto reflejados en artistas como Iron & Wine o Sufjan Stevens, quienes han apostado últimamente por aventurarse por los terrenos del art pop, en ese género también han decidido introducirse los de Wisconsin y al igual que los otros, tambien obteniendo buenos resultados. Estos remalazos pop sin duda en el tema en el que más presente están es en ”Beth/Rest”, con la que se acaba esta obra y en la que parecen haberse metido en unca cápsula del tiempo y aterrizar directamente en los años 80. Pero también hay un recuerdo a Volcano Choir, ya que en ”Lisbon,Oh”, existe un claro jugueteo entre la música electrónica y una de un calado de corte mucho más ambiental. Aunque personalmente si algo destaca en esta segunda parte, eso es ”Calgary”, canción que juega en la misma liga de las tres primeras, y en la que vuelven a sacarse de la chistera un sonido cercano al sobresaliente.
Con Bon Iver, Bon Iver, Justin Vernon y los suyos facturan uno de los discos más bonitos del año, que sin duda estará en muchas listas de lo mejor al termino del curso, y que todo buen melómano debería escuchar.
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goodnightmoon2
junio 24, 2011 @ 16:48
Totalmente de acuerdo. Infinitamente bello, maravillosa obra maestra, love it.