John Maus – We Must Become the Pitiless Censors of Ourselves: Le llaman el creyente
Publicado el 30 jun por Recycling Panda

Hay millares de buenos músicos en el mundo que sea por el motivo que sea no gozan de la repercusión que deberían tener por su talento, uno de ellos es John Maus, que después de haberle perdido la pista, tras cuatro años de inactividad vuelve a la carga con otro disco grande y con el que nos vuelve a ofrecer su mejor cara.
En la actualidad, Maus compagina su carrera musical con la de profesor de filosofía política en la Universidad de Hawai. Pero pese a ser un tipo que combine ambos trabajos, su carrera es bastante larga. Desde que tenía 11 años ha estado publicando discos con otros nombres y formando parte de Ariel Pink’s Haunted Graffiti (su música se acerca mucho en ocasiones) hasta 2006, siendo ocasionalmente teclista de Animal Collective (es uno de los protegidos de Noah Lennox) en varias ocasiones. El estallido llegó con la publicación de su debut, Songs, firmado en 2006, y especialmente un año más tarde con Love Is Real, uno de los mejores trabajos publicados en 2007.Con todo esto, después de casi un lustro de inactividad, la vuelta de John Maus se convertía en un gran aliciente para los amantes de los sonidos lo-fi’s, los sintetizadores que enmascaran un despliegue de pop infinitamente contagioso, y por la voz de matices post-punkies que atesora.
Tras la preciosa portada a la que nos enfrentamos, posiblemente también lo hagamos al álbum más completo en su carrera, seguramente debido a la reducción de temas respecto a sus anteriores obras. Desde que suenan los primeros compases de ”Streetlight”, el sonido enlatado, los sintetizadores y teclados van obteniendo la que nos tenía acostumbrados, pero ahora el profesor va mucho más allá realizando un despliegue de atmósferas galácticas a las que no nos tenía acostumbrados y en el que las reverberaciones soñadoras cumplen un papel básico para culminar temas como ”And the Rain”, ”Hey Moon” o la impresionante e imprescindible ”Believer”, candidata a conseguir ser en una de las mejores canciones de la temporada gracias a su capacidad para tensionar al oyente con sus sintetizadores estridentes y por la reflexión existencial que esconde su letra. Sin duda, este apartado es uno de los más importantes en el disco (pese a que tenga alguna que otra que cojea un poco). En We Must Become the Pitiless Censors of Ourselves se habla de la soledad del ser humano, de la desesperanza, de la muerte, y de la vida. Todo ello tratado desde un punto de vista irónico y cínico para desdramatizar y darle un punto de vista más teatral al asunto.
Sin duda, John Maus se encuentra al nivel de otros contemporáneos como podrían ser Ariel Pink o Panda Bear, veremos sin en el futuro consigue acercarse en popularidad a esos dos artistas, o por el contrario sigue siendo un artista al que poca gente conoce, el tiempo dictará. Mientras tanto el único pero que se le puede poner es el mismo que antaño, cierta irregularidad que hace que grandes piezas como las citadas anteriormente o ”Head For the Country” queden un poco ensombrezidas con algún que otro corte intrascendente y liviano.
Aquí os dejamos con la gran estrella de la obra, ”Believer”.
Entradas relacionadas
Acciones:
RSS feed de los comentarios.
TrackBack URL
No hay comentarios »
Aún no hay comentarios.

