Tanned Tin 2012 (crónica del viernes)
Publicado el 05 feb por Raul

Segunda jornada del festival Tanned Tin, esta vez con más frío (y viento) si cabe en Castellón, y un cartel que, por desconocido, sembraba dudas entre los asistentes. Afortunadamente, con el primer artista en aparecer se borraron todas las dudas posibles.
Dead Western
La voz de ultratumba de Troy Mighty, más conocido como Dead Western, parecía demasiado extrema a primera vista, pero su voz gutural conseguió cautivar al público en tan solo segundos. Apareció sin banda, aunque su colega Nat Baldwin apareció durante la canción que grabamos en el video de abajo para ayudarle con los instrumentos. Además de este “Corageous Eyes” sonaron otros temas como “Not Really Here At All”. Troy se mantuvo muy hablador durante toda la actuación intentando mantener en todo momento la atención del público con pequeños discursos cercanos al vodevil, género artístico del que Dead Western recibe una clara influencia en los gestos y el maquillaje, que simula unas lágrimas negras.
Nat Baldwin
El segundo californiano del día dió un concierto aceptable, aunque sin grandes alardes. Más conocido por su carrera con Dirty Projectors, Nat Baldwin se hace acompañar del contrabajo para interpretar temas de pop de cámara, en la línea de Owen Pallett. Lo mejor, su interpretación de “A Little Lost” y “Weights”, su tema más conocido. Se echó bastante en falta una banda que acompañara a Baldwin en su directo, sobre todo en el apartado de la percusión.
Papercuts
Los temas de Papercuts huelen a clásico en la primera escucha. La banda liderada por Jason Robert Quever parece destinada grandes éxitos. En la línea de Okkervil River y otras bandas americanas que han dado últimamente el salto, el Dream Pop de Papercuts tuvo encandilado al público presente durante todo momento. Canciones como “Future Primitive”, “Do What you Will” o “Do You Really Wanna Know”. Genial la conjunción guitarras-voz, que sonaban perfectamente empastadas, creando atmósferas ensoñadoras y dando rienda suelta a la imaginación del oyente.
The History of Apple Pie
Como buenos herederos del shoegaze y en la línea de contemporáneos como The Pains of Being Pure At Heart, esta banda primeriza no goza de un gran directo, pero la calidad de sus melodías consigue disfrazarlo con bastante acierto. Con tan solo dos singles publicados hasta la fecha, este quinteto de Londres interpretó con solvencia canciones como “Mallory”, el tema por el que han alcanzado cierta popularidad gracias a su riff de guitarra, o “You’re So Cool”. Desde luego prometen, pero veremos donde quedan cuando publiquen su álbum de debut.
Oh! Pears
El concierto de Oh! Pears empezó quizá antes de lo esperado. Los que estuvimos minutos antes del concierto vimos al baterista Chris Ward haciendo gala de su maestría en la percusión, y lo que parecía un ensayo se convirtió en una jam session de lo más particular. El dúo de Philadelphia dió un notable concierto, plagado de melodías al más puro estilo Grizzly Bear. Tanto Corey Duncan como Chris Ward estuvieron a un nivel técnico sensacional, interpretando temas como la preciosa “Singers” o “Tchaikovsky”, un homenaje a la quinta sinfonía del compositor clásico.
MAIN
La aparición de Main, antiguo proyecto electrónico de Robert Hampson, era una de las que más expectación había creado de todo el festival, pues era una oportunidad única de disfrutar de un directo que parecía que no se volvería a dar. La realidad es que, ya sea por un público algo irrespetuoso durante toda la actuación o porque el directo de MAIN necesita en mi opinión de unos buenos visuales que hubieran dado una visión completamente diferente al directo, el resultado fue decepcionante. Resultó casi imposible concentrarse durante la actuación y, aunque técnicamente no podemos ponerle pegas, el concierto quedó corto y algo soso. Como ya ocurrió con Tim Hecker el día anterior, algunos de los asistentes despertaron de la siesta al finalizar los temas de este dúo de ambient.
Like A Stuntman
Auténtica sorpresa del cartel, Like A Stuntman es un cuarteto alemán que lleva más de una década de carrera pero apenas ha recibido reconocimiento. Esta banda dio un gran espectáculo, haciendo vibrar al público a base de canciones de inspiración kraut rock como “Yesterday Euphoria”. Entre lo más memorable, los movimientos del teclista, que bailó como alma que lleva el diablo durante toda la actuación. Minutos después veríamos a esta banda en uno de los palcos reservados para los artistas totalmente extasiados con el directo de Za!, de la que se declaran fans.
Za!
El adjetivo más acertado para definir el directo de Za! es posiblemente el de demencial. Con voces distorsionadas, este dúo guitarra-batería comenzó con una sorprendente introducción de free jazz, con el dúo barcelonés al piano y la trompeta. Lo que siguió apenas puede explicarse con palabras. Una guitarra distorsionada al máximo, una batería acelerada y loops de voces que sonaron marcianas y que convirtieron el Teatre Principal en una fiesta, haciendo partícipes de esa locura al resto del público. Solo una muestra de ello fue la presentación del tema con el que cerraron el concierto, “Ceaucescu“, presentada como “una canción que va de un señor que era un dictador y…poco más”. En este último tema se produjo algo bastante inusual en un festival como este, y es que parte del público se levantó de sus asientos para acudir al borde del escenario para saltar al ritmo de Za!.
Raúl Pérez
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