Joe Crepúsculo: Más claros que nubes en la nueva obra del autor catalán
Publicado el 12 feb por Recycling Panda
Cuatro años han pasado desde que Joël Iriarte se camuflase tras el nombre de Joe Crepúsculo y comenzase su carrera en solitario, dejando algo aparcado a su grupo, Tarántula. Desde que debutase con Escuela de Zebras y unos pocos meses después nos sedujese con Supercrepus, el músico ha hecho durante este tiempo muchas cosas. Desde que nos conquistase con sus teclados juguetones en sus comienzos, hasta esas letras tan inspiradas con las que logró convencer a crítica y público, pasando por su anterior álbum, Nuevo Ritmo, que a modo de recopilatorio versionaba sus viejos éxitos en versión latina y que resulto totalmente decepcionante a excepción de un par de temas. Ahora, casi tres años después de que se lanzase Chill out, vuelve con El Caldero, un trabajo con el que debuta en el sello Mushroom Pillow y, como el propio nombre del compacto indica, mezcla todo lo que ha estado haciendo durante estas temporadas y lo pone en el mismo puchero. ¿Le habrá salido bien?
Desde que escuchase el mencionado Escuela de Zebras, siempre he tenido un ”problema” con los discos de Crepús. Y es que, las primeras reproducciones me suelen dejar tremendamente frío, hasta que poco a poco me introduce en su particular mundo. El Caldero es el disco menos bueno que ha publicado hasta el momento el catalán. Pese a que mantenga ese aire macarra con el que sabe impregnar tan bien sus canciones y además ha sabido introducir con maña los sabores latinos en sus trabajos. Una de cualidades que más destacan (especialmentente en sus dos primeros trabajos) en sus composiciones son las letras, que cojean bastante y hasta en algún momento llegan a rozar lo cutre como podría ser el caso de ”Avena Loca” o la predecible ”Si Tú No Estás”, quedando muy por debajo de alguna de sus mejores composiciones: ”El Faro”, ”Gabriela”, ”Sandra”… pero también sabe encontrar en lo instrumental, lo que no ha sabido lograr con sus letras, y en esa faceta sigue manteniendo su buena forma.
El Caldero es un trabajo con un buen comienzo, un par de buenos temas en la parte central, y una dulce despedida. De esa forma ”La Alimentación de los Dignos” es una correcta forma de comenzar, en el que los clásicos teclados y tarareos de Iriarte marcan su buen inicio, consiguiendo que casi sin darte cuenta al rato la estés tarareando. ”La Higuera” consigue seducir con su doble juego socarrón y ese macarrisco de mentira con el que tan bien sabe jugar y, que vuelve a sacar en ”Una Semana Con los Polis”, otro de los cortes más atractivos de su nueva aventura y que enlaza con dos de las más emotivas con las que nos encontramos: ”Quan Tothom Ja s’ha Marxat” (la primera vez que se atreve con el catalán) y ”Enseñáme a Amar”, la que es su primer single y en la que se acerca a registros de compositores españoles de décadas lejanas en el tiempo.
Otra de las buenas bazas con las que sabe jugar, es con el positivismo que se vive en ”La Fuerza de la Vida” y ”Catedral”, con la que se cierra su elepé. En ambas, además del mensaje que transmite, los ritmos latinos en los que se mueve consigue que arranquemos a bailar con ambas, especialmente con la que pone fin a su nueva aventura, una cumbia en la que se atreve a poner hasta acento argentino y que deja un gran sabor de boca. Eso ocurre también en ”Garras de Metal” que parece haber salido de un western de los sesenta.
Conclusión: buen disco de Joe Crepúsculo, en el que existen más claros que nubes y en el que encontramos momentos muy disfrutables, pero del que también se esperaba más, especialmente en el apartado que se refiere a las letras.
Valoración: 6.5/10
Pablo Díez Sánchez
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